La voz hablada

Una voz hablada bien utilizada es capaz de expresar y transmitir una infinidad de emociones, sensaciones y matices diferentes. Esto hace el mensaje más atractivo e impactante para la gente que lo escucha. 

Los principios fundamentales de emisión de la voz hablada son similares a los de la voz cantada. 
Los parámetros con los que juegan cada una también lo son. La voz hablada, al igual que la voz cantada, puede ser más o menos aguda, pausada o potente. 
Puede resonar más en el pecho o en la cabeza. Un buen orador juega con el volumen y la modulación de su voz con la misma inteligencia y premeditación con que lo hace un cantante. 

La voz hablada se mueve dentro de un ámbito de notas más reducido que la voz cantada. Además, mezcla todo tipo de frecuencias vibratorias, y esto hace imposible reconocer un sonido concreto. 
Sin embargo, si se quiere ser realmente expresivo, la voz hablada debe ser también modulante. La tristeza debe sonar muy diferente que la alegría, la esperanza, el sufrimiento o la sorpresa.

Asimismo, la adquisición de unos buenos principios de emisión de voz evitará o disminuirá la fatiga de ésta. 
Una buena articulación de las palabras hará necesaria menos potencia vocal para decir algo. Una buena técnica respiratoria y un buen uso de los resonadores permitirán a las cuerdas vocales descansar más. 

Cuidados y consejos 
Ten siempre presente lo importante que es estudiar productivamente. Un estudio eficiente hace el aprendizaje rápido y gozoso. 
Siempre que hagas los ejercicios que se te proponen, o que estés cantando una canción, planteate unos altos objetivos técnicos y musicales. 
Analiza los errores que cometes y que te apartan de esos objetivos.
Acostúmbrate a grabarte y a usar un espejo de pared cuando estudies. Esto te ayudará a detectar errores y problemas.
Precisa cuál ha sido el error, y aporta una explicación lógica y una solución eficaz para resolverlo.

¡Recuerda que, con paciencia y constancia en el estudio, se llega a cualquier parte! 
Lleva una vida sana. Duerme y come bien. Haz alguna actividad física. Si fumas o bebes alcohol, hazlo con moderación. 
Bebe abundante agua, preferiblemente a temperatura ambiente. Si hay mucha sequedad, usa un humidificador. 
Ten cuidado de no hablar demasiado alto en un local donde haya mucho ruido o la música suene muy fuerte. Forzar la voz o gritar para que te entiendan en estos ambientes es nefasto para la voz.

Nunca trates de cantar cuando estés enfermo y te duela la garganta al tragar. 
Es preferible estudiar durante periodos cortos de tiempo varias veces al día, que estudiar mucho tiempo seguido sin la debida regularidad y concentración. 
Debes comenzar a cantar cada día haciendo ejercicios previos de calentamiento, tanto físico como vocal. 

No fuerces nunca las cuerdas vocales, ni al hablar ni al cantar,especialmente en el registro agudo. Busca siempre una sensación natural, armoniosa y placentera en tu voz.