Audioperceptiva




El entrenamiento del oído es una condición indispensable para la formación de un músico. 
Por ello es una materia obligatoria en los conservatorios, que se denomina Audioperceptiva. 

Consiste en la comprensión teórica del lenguaje musical, el reconocimiento auditivo de sus elementos, la escritura musical al dictado, la práctica del solfeo y la lectura entonada y rítmica a primera vista. Se trata, por tanto, de la interpretación conceptual sobre aquello que se escucha y el entrenamiento sobre estas habilidades.

Los elementos musicales que se trabajan en este campo son: los intervalos, las escalas, los acordes y sus resoluciones, las cadencias, la modulación, el transporte escrito, el compás y el ritmo.

Las habilidades auditivas deben entrenarse, pues no se poseen en forma natural, a pesar del talento musical o el oído absoluto que pueda tener el estudiante. Esto se debe a que, a pesar de sus condiciones innatas, el conocimiento debe ser adquirido.

Que estas habilidades no sean naturales es lo que hace que el desarrollo del oído parezca una materia difícil de aprender, y quizás pueda serlo en ocasiones, pero si se sigue un entrenamiento pautado y organizado, cualquier persona que desee iniciar sus estudios y, con más razón, cualquier estudiante con oído musical capaz de ejecutar un instrumento o cantar, puede adquirirlas.
Una máxima para el entrenamiento del oído es que "todo lo que puede entonarse sin la ayuda de un instrumento recurriendo a la memoria de los intervalos y las células rítmicas puede reconocerse fácilmente". Por ello, entonar intervalos, escalas, acordes arpegiados con su resolución, melodías y ritmos a primera vista constituye la base para su reconocimiento auditivo. 

La Audioperceptiva es el reconocimiento y la comprensión de las tres partes fundamentales que forman la música. Ellas son: Rítmica, Armonía y Melodía.

Definida como bases intuitivas para el proceso de formación musical. Este método ha sido implantado en la formación musical de Conservatorios, Institutos y Universidades.

El proceso de formación musical permite vivenciar los aspectos rítmicos, melódicos, armónicos, instrumentales, de textura y formales de la música a través de la percepción corporal y auditiva (análisis musical auditivo) y luego también visual (análisis musical visual y solfeo).

A través del movimiento y de la percepción, la Educación Audioperceptiva ha generado un nuevo aporte a la educación y a la formación musical permitiendo la entrada de la intuición como acceso a las competencias y conocimientos musicales.
Los estudiantes pueden relacionarse con el conocimiento musical a través de experiencias previas sin explicaciones teóricas por anticipado.

Audioperceptiva ayudará a explorar tu destreza en la música y llevarla al máximo nivel.